Martes

1. 

Fui al terruño y comí barbacoa. Y, por necio, escribí esto.

2. 

[Mediocridad iridiscente #5]

Hay que repetirlo: lo polvoso no quita lo sabroso. Es cierto tanto para la fruta dentro de los carritos de llantas anchas y cristales corredizos, como del puesto de aguas, como de los tacos de carnitas. Hay los osados que adscriben al polvo una cualidad salutífera. Lo vuelven un asunto de localía por defender: «por eso el helado de carrito sabe mejor aquí en la base de peseros que allá en el local de la Michoacana». El polvo es, en este caso, la partícula definitiva. No sé si suscribo todo aquello —mis experiencia en gastronomías de banqueta se parece a mi experiencia como turista: es tan limitada que da pena.

Pero, en lo que toca a aquella barbacoa, lo polvoso no quita lo sabroso. Al entrar al lugar aquel y ver, a un lado del comal, el hoyo donde se cuece la carne, algo más allá de la higiene me atajó: yo debería saber estas cosas. Si, en lo que toca a esta precisa barbacoa, lo polvoso quita o no lo sabroso.

No lo diría en ningún otro caso, pero es pertinente para el punto que me importa tocar y me veo obligado a hacerlo: desde que era muy pequeño crecí en una ciudad de provincia famosa por su acueducto, su pésimo equipo de futbol, y en menor medida, por lo sabroso de las barbacoas que por sus márgenes se cocinan. Pues sí, ahora, años después de haber probado mi primera barbacoa local, años después de no residir en dicha ciudad, entré con mi madre a un local hecho de madera y lona a la vera de la carretera federal 57 para toparme con esa minucia preocupante: por todos los años avecindado en esta geografía, debería saber de buena comida.

Se perdonan todas las ignorancias, claro está, pero una de las peor vistas, es la de las gastronomías y puntos de interés de tu terruño. Puede flaquear el conocimiento de las incidencias del Mundial México 86; puede no saberse qué es el COFIPE o leer poco y confesarlo involuntariamente (siempre que no se esté compitiendo por un puesto de elección popular), pero que no se sepa donde es el mejor lugar para comer y beber en el terruño mancha, descalifica. No es con el estado de la Corregidora con quien me avergüenzo: es con el universo ante quienes represento mal mi papel de hijo nativo de algún lugar. Porque qué otra cosa es la localía que saber la contraseña secreta para el hoyo funky donde se beben los mejores pulques en el bajío o el saludo secreto con el taquero de los mejores campechanos de todo el estado. Y, mientras me sentaba en la silla de plástico blanca, pedía un cuartito de espaldilla, tuve la claridad penosa, desesperante de que no soy capaz de mencionar dichos lugares.

Atribulado, dejé que mi madre me pusiera al tanto de los sucesos más recientes en los siete círculos familiares y masticábamos. El lugar se iba llenando. Llegamos temprano para ser sábado. Algunos locales muy maltrechos por la bebida y un par de familias de troca y botitas vaqueras para los niños. Se terminó el cuartito de espaldilla, y pedimos otro igual.

Lo polvoso del lugar no quita lo sabroso de la carne tierna que se deja hacer con el tenedor, que acepta la atingencia con la salsa roja y el limón. Cada taco, henchido de ese trinomio perfecto de carne, salsa y limón, se expande por la lengua, deja ese sabor insistente, ese maridaje lento, como una conversación sin novedades. Un trago al jugo en vaso de plástico, un sorbo al popote, y al bocado siguiente. Repetitivo como una conversación sin novedades.

Pronto, medio kilo de espaldilla después, el lugar revela que los propietarios son hermanos avecindados acá, pero nativos del vecino Hidalgo, todos ellos trabajan en el arte de la barbacoa, todos ellos usan hebillas con motivos rancheros y todos hablan con la familiaridad de los taqueros que buscan hacerse de clientela fiel, de una clientela que vaya y cante ante extraños en otras localidades las maravillas de un lugar en la carretera hacia San Luis, polvoso y jodido, pero sabroso.

One thought on “Martes

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s