Jueves

Estuve poco más de dos semanas ocupado con deportes de invierno por razones laborales. Eso provocó una serie de ocurrencias. Esta pertenece es parte de ellas. Perdón.

In jocose light..

Aquí no hay revelaciones ni hallazgos: sólo descripciones de lo ya descrito. Apenas un repaso por fuentes de fácil acceso para retratar una actividad casi irrelevante. Pedir atención al curling es, en estas latitudes, un exceso. Es decir, no tiene caso seguir leyendo.

La investigación bibliográfica exhaustiva está pendiente, pero visto sin rigor y apenas con atención, hay poco del curling por escrito. O más bien, hay manuales –algunos–, y capítulos en historias del invierno y sus deportes. Poco más. Aunque quizá haya mucho y sólo falta investigar. Pero, por ejemplo, hay manuales de curling.

Curling

 

En 1899, por ejemplo, la empresa de bienes deportivos de Albert G. Spalding publicó un manual preciso sobre el arte de lanzar piedras sobre el hielo. El opúsculo es delgado y agradable: explica e ironiza James S. Mitchel con facilidad desconcertante. El también autor de “Curling, Polo & Hockey” detalla sin mucho enredo las particularidades de las pedradas en cámara lenta, aunque el propósito último del volumen sea una manera rebuscada de vender piedras. “Those on sale by A.G. Spalding & Bros., Broadway, New York, are far superior to any I have seen imported or otherwise”. Pero era un hábil vendedor el señor Spalding –ex estrella de los Boston Red Stockings que ganó 252 y perdió 65 y a pesar de no ser el primero popularizó el uso de guantes en la mano de cachar de los peloteros. Este es parte de una enciclopedia mensual de deportes explicados, cada uno con distintas necesidades de equipamiento, necesidades fácilmente satisfechas en la tienda Spalding de Nueva York, Denver o Chicago o por correo. A sus órdenes.

Pero de vuelta al pasatiempo escocés, según dice el manual, por excelencia. Las reglas, ahora, son algo distintas: vertiginosos tiempos los nuestros, han intentado aminorarle al curling la endémica pereza que lo atraviesa. Y aún así, el curling es así; el de 1899 habrá sido un pelito más contemplativo.

Striking

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